El hackeo de Coldcard demuestra que la reputación no es un modelo de seguridad
Nadie puede medir cuánto influyó la presión por licencias en el alcance o la velocidad de esa reescritura, y la remodelación también persiguió objetivos técnicos legítimos. Los hechos documentados son más específicos y siguen siendo condenatorios: un cambio de licencia realizado para restringir a competidores precedió a un reemplazo apresurado de código criptográfico probado en batalla, y el reemplazo contenía la falla que ahora está drenando las billeteras. Los principios del software libre y de código abierto existen precisamente para evitar que la seguridad dependa de las decisiones de una sola empresa. Esos principios no pueden tener excepciones basadas en la personalidad. Zach Herbert es cofundador y CEO de Foundation. Los investigadores aprendieron a no mirar El fracaso más profundo es lo que les ocurrió a las personas que sí investigaron. En agosto de 2020, investigadores de Shift Crypto y Nunchuk divulgado un fallo de verificación multisig en Coldcard. Coinkite reconoció el error y lanzó una solución, y NVK, en el podcast Citadel Dispatch marcado simultáneamente la divulgación de “terrorismo de relaciones públicas” y cuestionó si un investigador sin un CVE contaba como profesional. En 2023, cuando el proyecto WalletScrutiny reportó problemas para reproducir versiones antiguas de Coldcard, el respuesta calificó el proyecto